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07-10-08
Propondrán una nueva ley para la marina mercante

Armadores y gremios están trabajando en un proyecto ordenador que incentive el crédito para construcciones navales

Señalan que hay demanda de barcazas y remolcadores 
Foto: Archivo



La marina mercante quiere calmar las aguas. Armadores y gremios están buscando los consensos necesarios para una nueva ley que jerarquice la actividad e institucionalice el sistema de charteo de embarcaciones.

Pero, más que nada, que transforme la industria naval en un buen negocio que amerite el crédito.

Tal es la intención de la Cámara de Armadores de Buques, Barcazas Tanque y Embarcaciones de Apoyo (Cabbta), que reúne a Claudio López (Horamar), Federico Irrgang (Antares Naviera), Enrique Smiles (Shell), Angel Padilla (Petro Tank), Francisco Raimondi (Trans Ona), Carlos Fernández (Navenor), Alicia Stratta (Enpasa), Gustavo D Amico (Nate), Máximo Padilla (Operadores Marítimos) y Andrés Nadal (Minvest).

"Pedimos que se modifiquen las condiciones de la hipoteca naval para que sea un instrumento idóneo que permita la financiación de la construcción de buques. El sistema de ejecución de hipotecas navales es arcaico y no es satisfactorio para el acreedor", indicó Claudio López, presidente de la cámara.

Un punto crítico para modernizar el sistema de créditos navales es el régimen de garantías. "No hay leyes que regulen la actividad, sino leyes individuales, cono el decreto 1010 y sus modificatorias", señaló López. El decreto le permite al armador traer, de forma limitada, buques a casco vacío con la condición de emplear mano de obra nacional. "Es un sistema que funciona. Al principio se lo cuestionó porque se pensó que era peligroso porque se iba a dejar de construir en la Argentina. Pero la realidad demostró que ese argumento no tenía fundamento porque, por ejemplo, las barcazas y los remolcadores no pueden importarse al amparo del decreto 1010", explicó. "En la medida en que el sistema tenga créditos, habrá industria naval en el país", agregó.

-¿Qué pasó con el leasing naval? ¿Funciona?

-No, porque los astilleros están desfinanciados. En el mundo se ordenan barcos con prepagos (cinco, por el 20% del valor del buque hasta que te lo entregan). Frente a esto, el astillero necesita una garantía. El leasing no funciona; no financia a los astilleros sino a los armadores, y hay un período entre la construcción y la entrega en el que alguien tiene que financiar al astillero.

-¿Es competitivo construir en la Argentina?

-La Argentina es competitiva para construir barcazas y remolcadores, y lo es frente a otros países porque no tenés el costo de posicionarlo en el país. Se ahorra un flete carísimo, que es un costo hundido. Además, hay astilleros para hacerlo. Pero hace falta apoyo financiero y no hablo sólo del sector público.

-¿Cree que la banca privada podrían dar financiamiento?

-Necesitamos créditos a 15 años, a tasas internacionales. Y si los fletes son en dólares, los créditos tienen que ser en dólares. Pero atención que hay una línea fina: no queremos volver al proteccionsimo. Queremos construir en la Argentina y que se reactive la industria naval nacional, pero no a partir de la prohibición. El mercado está acá. Hay demanda de barcazas y de remolcadores, pero también de buques de cabotaje y de suministro.

Por Emiliano Galli
De la Redacción de LA NACION

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