Editoriales


Juan Carlos Schmid, Secretario Adjunto
FeMPINRA

Ganarse el pan, sin perder la vida



Los Accidentes de Trabajo, son una de las causas que en nuestro pa ís, se cobran más cantidad de vidas. Las cifras oficiales provenientes de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, sitúan a este flagelo, como uno de los más importantes de nuestro país,; tres victimas mortales por día. Sin embargo sus protagonistas, pocas veces ocupan espacios en los medios de comunicación masiva, impidiendo de tal modo, una toma de conciencia que nos permita defender la vida de quienes trabajan, única forma de asumir el mejoramiento de la Salud y el Medio ambiente de Trabajo, como una construcción colectiva.
En el sector Portuario, uno de los más importantes que representa la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la Republica Argentina, hemos asistido en los últimos días a lamentables episodios en el Puerto de Buenos Aires y en una Terminal Portuaria ubicada en el Partido de Zarate (Provincia de Buenos Aires), que le costaran la vida a dos compañeros de nuestro sector.
En algún caso los ritmos de producción y la Tecnificación de nuestro sector, que debe tener como correlato el reforzamiento de los sistemas de protección y los marcos operativos, fue la causa; en el otro las condiciones operativas no aptas, hizo que perdieran la vida dos jóvenes trabajadores, truncando su proyecto y el de sus familias.
Es a partir de estos episodios, cuando sabemos que los Reclamos de la esperada Reforma a la Ley de Riesgos del Trabajo (Ley 24.557), reclamada por la Confederación General del Trabajo, con la incorporación de Políticas preventivas acordes con la naturaleza de cada actividad, se hace imprescindible.
Del mismo modo debemos recordar la importancia de la Negociación Colectiva, para incluir mecanismos de alerta y Comités Mixtos de Prevención, que permitan salvaguardar la integridad psicofísica de los trabajadores. Es un verdadero despropósito, escuchar las posturas del sector empresarial, quienes se niegan a instrumentar estos mecanismos que ya resultan un derecho  del colectivo de los trabajadores.
Son estos sectores empresarios, los que olvidan su responsabilidad primaria  de garantizar las condiciones de Seguridad de quienes trabajan.
La precarización que implico la adopción de mecanismos de tercerización y subcontratación, sin duda ha aumentado los índices de siniestralidad, así los demuestran estudios que emanan de la propia Organización Internacional del
Trabajo. La tarea de Control que deben cumplir las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo en plenitud, se encuentra la mayoría de la veces ausente en los establecimientos que cuentan con mayor índices de siniestralidad.
Del mismo, modo, cabe hacer notar la responsabilidad del Estado, no solo por su necesaria tarea de Contralor de las condiciones y medioambiente de Trabajo, sino por la adaptación y la necesaria adopción de Normas que den cuenta de los Riesgos específicos de cada actividad.
En tal sentido, las habilitaciones portuarias, los niveles de inversión, el mantenimiento de las instalaciones, la seguridad operativa, etc., son piezas claves de la práctica portuaria.
Hace poco tiempo rechazamos los impuestos distorsivos sobre la carga, ahora exigimos medidas concretas en materia de seguridad.
Dentro de la Actividad Portuaria hemos reclamado en reiteradas oportunidades la ratificación por parte de nuestro país del Convenio sobre Seguridad y Salud en los Puertos Nro. 152 emanado de la Organización Internacional del Trabajo y la adopción de una Resolución especificada para nuestro Sector por parte de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que de cuenta de los riesgos de nuestra actividad, que no se encuentran establecidos en la ley 19.587 de Seguridad e Higiene en el Trabajo, ni en su Decreto Reglamentario 351/79.
La Industria Portuaria, sector, ligado al Comercio Exterior por excelencia, ha visto como se implementaron fuertes medidas de Seguridad, para las mercancías, luego del 11 de Setiembre, con la adopción del Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias.
Sin duda la otra cara de esta moneda, ausente todavía, es poner todo el énfasis en proteger y salvaguardar la vida y la integridad psicofísica de quienes diariamente trabajan en las Terminales Portuarias de nuestro país. Por lo tanto es imperativo Terminar de una vez y para siempre con la Tercerización salvaje, los compañeros fallecidos pertenecían a esta categoría de Trabajadores.
En suma debemos, exigir políticas normativas activas, que desde una visión dignificadora y humanista, puedan hacer realidad, la máxima de la legislación Francesa en la materia, cuando señala que el Trabajo debe servir para ganarse la vida, No para perderla.

 

Juan Carlos Schmid
Secretario Adjunto


 

 

 

Home  /  Secretarias  /   Consultas  /  Editoriales  /  Puertos  /  Revistas  

FEMPINRA
Federación Maritima Portuaria y de la Industria Naval de la
Republica Argentina © 2008