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Sindicatos latinoamericanos en auge:
¿Nuevas posibilidades de lograr una alianza mundial?

Por Katharina Meier (Uruguay) y Dr. Achim Wachendorfer (Argentina)

  • Con la creación de la CSA en marzo de 2008 se unieron 65 centrales sindicales de todo el continente americano (cerca de 24 millones de afiliados en total) para formar una nueva organización regional de la Confederación Sindical Internacional.
  • La CSA surge de la fusión de las organizaciones regionales ORIT y CLAT, entre las cuales había existido cierta rivalidad, así como algunas organizaciones hasta entonces independientes.
  • La CSA nace con el deseo de hacerse sentir en el ámbito regional e internacional, como reflejo de un mayor sentido de identidad de los sindicatos latinoamericanos dentro del panorama mundial. Las fuerzas que han marcado la pauta al interior de la CSA, tanto en términos de membrecía como de los contenidos programáticos, han sido aquellas de orientación política progresista dentro del movimiento sindical latinoamericano.
  • Las posibilidades de la CSA de mantener su capacidad de acción dependerán de que su actual directiva logre llevar a cabo nuevas reformas al interior de las organizaciones sindicales sin poner en peligro la unidad sindical regional que tanto costó consolidar. Asimismo, el éxito de la directiva de la CSA va a depender de su capacidad de aprovechar las oportunidades que ofrece la coyuntura política en Suramérica y Estados Unidos.

La infraestructura y su rol en el desarrollo
La crisis: perspectivas de largo plazo y efectos actuales en el sector marítimo y portuario

Documento realizado por Ricardo J. Sánchez, Oficial de
Asuntos Económicos Área Infraestructura y Transporte
CEPAL, Naciones Unidas

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Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte
DECLARACIÓN SOBRE LA CRISIS FINANCIERA MUNDIAL

  1. Observa que la crisis financiera mundial, que desde principios del pasado mes de septiembre ha convulsionado todo el sistema bancario internacional, ha provocado ya un pronunciado aumento de los precios de los alimentos que hace vulnerables al hambre a millones de personas, agudizará las desigualdades en el mundo entero, y ahora amenaza con una recesión mundial;
  2. Observa que el origen de la crisis radica en un exceso mundial de dependencia en el mercado y de ausencia de unos salarios decentes, factores que han propiciado una cultura dominada por los bajos salarios conjugados con créditos fáciles;
  3. Confirma la posición adoptada sistemáticamente por el movimiento sindical internacional -y que ahora reconocen los principales gobiernos- de que la economía mundial carece de una reglamentación efectiva y depende en exceso de las fuerzas del mercado;
  4. Observa además que, sin los fondos de ahorro y de pensiones propiedad en última instancia de los trabajadores y trabajadoras, el sistema financiero no podría sobrevivir;
  5. Cree que el llamado a la acción coordinada lanzado por los países pertenecientes al G7 y al G8 debe ser ampliado para incluir a los gobiernos de todas las regiones del planeta; e insta al Secretario General de las Naciones Unidas a formar parte del proceso;
  6. Apoya las recientes declaraciones de la CSI, la CES y la TUAC condenando el "capitalismo de casino";
  7. Respalda las recientes declaraciones que Juan Somavia, Director General de la GTT, ha hecho en octubre, reclamando a los líderes de las principales potencias económicas que garanticen sistemas de protección social de apoyo a los trabajadores y trabajadoras que están perdiendo sus empleos e ingresos; que garanticen líneas de crédito asequibles, para que las empresas no se vean obligadas a recurrir a despidos y a reducciones salariales y puedan preparar su recuperación; y que garanticen la disponibilidad de ayuda oficial al desarrollo para los países menos desarrollados;
  8. Decide que estos acontecimientos demuestran una necesidad fehaciente de sindicatos más fuertes, capaces de luchar por los derechos de la población trabajadora;
  9. Insta a:
    a.    La convocatoria de una cumbre de los líderes de los Global Unions para lanzar una campaña de acción coordinada en apoyo al establecimiento de un nuevo sistema financiero; y hacer un llamado a la transformación de las instituciones financieras internacionales, y en concreto del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de la Organización Mundial de Comercio, para que adopten una agenda que insista más en el desarrollo y esté diseñada para garantizar la protección social de los trabajadores y trabajadoras más vulnerables;
    b.   Que la ITF presione en el seno de los Global Unions para que se haga un mayor uso de los mecanismos relacionados con el Capital de los Trabajadores, a fin de conseguir que los representantes de los trabajadores y trabajadoras cuyos ahorros sustentan el sistema, desempeñan un rol significativo en su control;
    c.    La ITF y a sus socios de los Global Unions a desarrollar estrategias y a definir puntos de presión a través de los cuales las organizaciones sindicales puedan guiar a la sociedad civil para luchar positivamente por dichos objetivos, colaborando con otras organizaciones que también defiendan los intereses de los trabajadores y trabajadoras;
    d.   La ITF a intensificar su programa "Organizándonos Mundialmente", con el objetivo de construir sindicatos del transporte y equiparlos para que puedan enfrentar las consecuencias de la crisis a corto y medio plazo;
    e.    La ITF a concentrar sus recursos más eficazmente en la construcción de organizaciones sindicales del transporte en las regiones, y a adoptar nuevas estrategias que garanticen que la ITF ofrece con éxito recursos a sus sindicatos miembros en lucha.

EVALUACION CONJUNTA TUAC/CSI DE LOS RESULTADOS DE LA CUMBRE DEL G20 SOBRE LOS MERCADOS FINANCIEROS Y LA ECONOMIA MUNDIAL WASHINGTON DC

18 DE NOVIEMBRE DE 2008

1.         En la cumbre del G20, los sindicatos instaron a los líderes, como prioridad esencial, a acordar medidas urgentes de apoyo a la economía real, dado el rápido deterioro de la situación, con previsiones de la caída del PIB y un creciente desempleo en los países industrializados para 2009, el cual cabe esperar que se extienda a las economías emergentes y a los países en desarrollo con el consiguiente recrudecimiento de la pobreza y condiciones de vida más difíciles.

2.         La declaración del G20 afirma que la situación exige “medidas urgentes y excepcionales” de apoyo a la economía mundial (párrafo 2) y que “hace falta una respuesta más amplia de las autoridades basada en una mayor cooperación macroeconómica para restaurar el crecimiento, evitar contagios negativos y apoyar a las economías de los mercados emergentes y en vías de desarrollo”. (párrafo 7). Sin embargo, el texto casi carece de detalles y proporciona pocas indicaciones sobre cómo ha de llevarse a cabo esa acción coordinada. Sólo menciona “la política monetaria, en la medida en que se considere apropiado para las condiciones domésticas’” y que el G20 utilizará “medidas fiscales para estimular de forma rápida la demanda interna, al tiempo que se mantiene un marco propicio para la sostenibilidad fiscal” (párrafo 7). La declaración subraya “la importancia vital de rechazar el proteccionismo [...] en tiempos de incertidumbre financiera”, e incluye un compromiso de “esforzarse” para una conclusión satisfactoria de la Ronda de Doha. No obstante, omite reconocer la importancia fundamental de la protección de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras e impulsar el desarrollo como parte de este proceso. Los sindicatos esperaban una descripción mucho más concreta y convincente de las medidas que deben adoptarse para hacer frente a la crisis del empleo: un apoyo a corto plazo a la creación de empleo que aporte un crecimiento sostenible a medio plazo. El apoyo al crecimiento en los países en desarrollo se relega a los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), en particular el Banco Mundial. No obstante, aunque el plan de acción G20 establece que los gobiernos están dispuestos a incrementar los recursos de los bancos multilaterales de desarrollo “en caso necesario”, no se hizo ningún compromiso específico en este sentido. La semana pasada, el Banco Mundial anunció su propio plan de acción para contrarrestar la crisis financiera en el que sólo se comprometió a una asistencia condicionada al “primer tramo”, lo que significa que, en lo que respecta a los países de bajos ingresos, mientras más fondos desembolse el Banco en 2009, menos fondos recibirán en 2010 y 2011. La declaración reafirma la “importancia» de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) e “insta” a los gobiernos a cumplir sus compromisos de ayuda al desarrollo. Manifiesta el “compromiso” de hacer frente al cambio climático.

3.         Los sindicatos también pidieron al G20 una nueva regulación de los mercados financieros a fin de garantizar que esta crisis, iniciada en 2007 y dramáticamente agravada en septiembre de 2008, no vuelva a producirse. En general, la declaración del G20 y del plan de acción que la acompaña se dedica a establecer “principios comunes para la reforma de los mercados financieros”: “el fortalecimiento de la transparencia y la rendición de cuentas”, “una mejora de la regulación”, “promover la integridad de los mercados financieros” y “el fortalecimiento de la cooperación internacional”. La declaración y el plan de acción proporcionan algunos detalles sobre los elementos que se incluyen en estos principios haciendo especial hincapié en las medidas destinadas a “mejorar la regulación”. Sin embargo, su aplicación incumbe a los ministros de Finanzas en el marco del G20 de 2009, con el mandato de “iniciar el proceso” y establecer un “calendario” de acción para el 31 de marzo de 2009. Asimismo, los ministros de Finanzas tienen que nombrar “expertos independientes” y formular recomendaciones específicas sobre la “política procíclica de los reguladores”, “los estándares de responsabilidad, particularmente para los títulos complejos”; “los mercados de los productos derivados de crédito” y la regulación de los “mercados no organizados (over the counter)”; la revisión en materia “de las prácticas compensatorias” y la supervisión de las “instituciones importantes para el sistema”.

4.         El apéndice adjunto al presente documento compara las medidas establecidas en el plan de acción del G20, con las recomendadas en la declaración sindical internacional conjunta de la CSI, TUAC y la Agrupación Global Unions de Washington. Algunas de las principales cuestiones planteadas por las organizaciones sindicales internacionales no figuran en la declaración del G20: la rendición pública de cuentas de los bancos centrales, el desarrollo de servicios financieros solidarios, la protección de los regímenes de pensiones, la política fiscal internacional y el control de la especulación en los mercados bursátiles. Aún más preocupante resulta la ausencia de mención alguna a la protección del consumo de los hogares contra préstamos abusivos por parte de organismos de crédito y las practicas comerciales agresivas de los bancos. Es preciso que la aplicación del plan de acción tenga en cuenta estos elementos. Sin embargo, la declaración del G20 aborda otras cuestiones fundamentales. A pesar de la retórica de un “compromiso con los principios del libre mercado” y las advertencias contra el “exceso de regulación”, las propuestas del G20 establece una hoja de ruta para la revisión de la regulación financiera internacional de la que los gobiernos deberán rendir cuenta. Si se aplica debidamente, esta hoja de ruta podría efectivamente iniciar un proceso para volver a regular los mercados financieros. Aun cuando algunos de los puntos reiteran compromisos contraídos en declaraciones anteriores del G8 (por ejemplo, mejorar la labor del Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad(IASB), la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV) y el Comité de Basilea, respectivamente, en relación con la valoración de productos estructurados, las agencias de calificación crediticia y bancaria y la reglamentación del capital bancario y los riesgos de liquidez) varias propuestas de acción indican una ruptura con respecto a declaraciones anteriores. Estas propuestas incluyen “medidas inmediatas” para que las transacciones de productos derivados y de los mercados no organizados en bolsa cumplan con normas mínimas de transparencia e intercambio comercial;  “reforzar las líneas directrices” en lo relativo a la gestión del riesgo y el control interno por parte de los bancos y crear un colegio de “compañeros supervisores” para vigilar los grandes conglomerados (es decir, aquellos que son “demasiado grandes para quebrar, demasiado grandes para ser salvados”). La declaración del G20 también pide una rápida reforma de la gobernanza del IASB, así como la adopción de “medidas inmediatas” sobre la retribución de los ejecutivos, con el fin de atenuar los efectos de la política procíclica de la regulación y evitar esquemas de compensación con “recompensas excesivas para retornos a corto plazo o riesgos elevados”.

5.         La declaración del G20 tiene el mérito de reconocer que existen lagunas en la regulación del sistema financiero mundial, lo que no se había hecho antes en las declaraciones anteriores del G8. En particular, los líderes del G20 se comprometen a llevar a cabo “un examen del alcance de la regulación financiera, con un especial énfasis en las instituciones, instrumentos y mercados que no están actualmente regulados”. Todavía no está claro, si ese examen abordará efectivamente las lagunas normativas que actualmente benefician a los fondos especulativos (o de cobertura) de alto riesgo y grupos de capital privado así como otros fondos de inversiones no regulados. A corto plazo, los líderes del G20 parecen esperar que los fondos de capital privado y de alto riesgo sean capaces de autodisciplinarse, en la medida en que la declaración se limita a pedir que esos fondos tomen la iniciativa de formular “mejores prácticas uniformes” cuyo resultado sería examinado por los gobiernos. Además, el texto no reconoce la necesidad de dar a los sindicatos, a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ni a otros grupos, derecho a la palabra en estas negociaciones. El riesgo consiste en que toda reglamentación nueva sea controlada por los mismos responsables de la crisis actual. 

6.        Asimismo, el G20 propone iniciar el proceso de reforma de las instituciones de Bretton Woods, incluida la necesidad de incrementar la representación de los países en desarrollo en estas instituciones. Sin embargo, la declaración no dice en qué medida este proceso se distinguirá de las modestas reformas en materia de derechos de voto que el FMI y el Banco Mundial iniciaron el año pasado. La declaración promete ampliar los 15 miembros del Foro de Estabilidad Financiera (FSF), con sede en Basilea, que no cuenta actualmente con ningún país en desarrollo. El FSF ampliado, el FMI y las denominadas “otras organizaciones” han de desempeñar un papel central en la “nueva” arquitectura y ocuparse de elaborar recomendaciones para el fortalecimiento de los regímenes reglamentarios para el 31 de marzo de 2009. En general, se atribuyen respectivamente al FMI y al FSF las principales responsabilidades macroeconómicas y reguladoras. No obstante, la declaración no menciona la necesidad fundamental de que el FMI reforme sus políticas de concesión de préstamos: abandonar las condiciones anteriores orientadas a la austeridad y adoptar una “condicionalidad positiva”, que ayude a los países a restablecer el crecimiento a corto plazo, a lograr una distribución equitativa de los costos y beneficios y la sostenibilidad a largo plazo. Aun cuando se reconoce el papel de la OCDE en relación con la reglamentación de los paraísos fiscales, no sucede lo mismo con el de la OIT, pese a su mandato relativo al impacto de las políticas de los mercados financieros sobre el empleo definido en la Declaración sobre la Justicia Social de la OIT. Sin embargo, aún están espera reformas más radicales en materia de gobernanza: queda por ver si el G20 va a sustituir ahora al G8 como la principal cumbre sobre cuestiones económicas.

7.          
Los líderes del G20 y sus ministros de Finanzas se deben reunirse de nuevo antes del 30 de abril de 2009, para examinar la aplicación del plan de acción. En las próximas semanas y meses, la Agrupación Global Unions intensificará la presión en favor de la adopción de medidas a todos los niveles en un contexto de deterioro de la situación del empleo. Como se indica en la Declaración de Washington de la Agrupación Global Unions, la oposición de intereses entre los mercados financieros incontrolables y no regulados, por una parte, y las necesidades de financiación de la economía real para proporcionar trabajo decente, por otra, han llevado la economía mundial al borde de la catástrofe. Según la OCDE, la arquitectura financiera internacional debe juzgarse por su capacidad para “mantener la estabilidad financiera, garantizando la solvencia de los participantes en el mercado”, para “proteger a los inversores” contra deficiencias y fraudes y “garantizar mercados financieros eficientes y efectivos”. En las últimas semanas, ha quedado claro que el sistema no ha podido cumplir estos tres objetivos. Ahora, tras la reunión del G20, la cooperación debe extenderse a todos los niveles del G7, el G8, Europa, la OCDE y las instituciones financieras internacionales, para evitar el arbitraje regulador y garantizar el alcance mundial de la nueva arquitectura. Los trabajadores y trabajadoras exigen estar presentes en los debates de estas reuniones e instituciones. Tienen poca confianza en las reuniones a puerta cerrada entre banqueros y gobiernos para resolver esta crisis. Debe hacerse con la mayor transparencia, información y consulta. Las organizaciones sindicales internacionales, por su parte, están dispuestas a desempeñar en este proceso el papel que les corresponde.

Apéndice: Resumen comparativo de la Declaración de Washington de la Agrupación Global Unions sobre la nueva regulación financiera y los resultados de la Cumbre del G20

Declaración de Washington de la Agrupación Global Unions (13 de noviembre de 2008)

Declaración del G20
(15 de noviembre de 2008)

Párrafos 22-23

Preámbulo y plan de acción para aplicar los principios de la reforma

“Garantizar que los bancos centrales sean públicamente responsables de sus actos.”

No se tuvo en cuenta

“Garantizar que los bancos centrales tengan el mandato necesario para detectar y prevenir burbujas financieras especulativas.”

“Las autoridades deberían monitorizar los cambios sustanciales en los precios de las acciones y sus implicaciones para la macroeconomía y los sistemas financieros.”
(Medidas a medio plazo)

“Garantizar una supervisión activa, requisitos anticíclicos adecuados respecto a los activos y normas de contabilidad para los bancos y los grandes conglomerados financieros.”

Los principales reguladores mundiales de normas de contabilidad deben trabajar para mejorar la transparencia y las líneas directrices para la valoración de los activos, incluyendo los activos complejos, los productos líquidos y los instrumentos incluidos en las cuentas de orden (fuera de balance);
El FMI y el FSF ampliado y otros reguladores y órganos deberán desarrollar recomendaciones para atenuar las políticas procíclicas, incluyendo bancos de capital y las retribuciones de ejecutivos.”
(Medidas inmediatas para el 31/03/09)

“Prohibir toda forma de operaciones incluidas en las cuentas de orden.” (o fuera de balance)

“Los reguladores deberán trabajar para garantizar que los estados financieros de una institución financiera contengan información completa, incluyendo las actividades fuera de balance, y que informen de éstas regularmente.”
(Medidas a medio plazo)

“Someter las inversiones extranjeras y los flujos de capital a una reglamentación nacional apropiada, incluido el cumplimiento de normas de gobernanza y transparencia internacionalmente reconocidas.”

“Subrayamos la importancia vital de rechazar el proteccionismo y de no volver atrás en tiempos de incertidumbre financiera. En este sentido, en los próximos 12 meses nos abstendremos de imponer barreras a la inversión y al comercio de bienes y servicios.”(Preámbulo)
"Con este objetivo, todos los miembros del G-20 se comprometen a realizar un análisis del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP) informar y apoyar la transparencia de la regulación de los supervisores nacionales.”

(Medidas a medio plazo)

“Promover servicios financieros arraigados en la comunidad tales como los sistemas cooperativos y mutualistas así como programas de microfinanciación específicos negociados con los interlocutores sociales nacionales.”

No se tuvo en cuenta

“Mejorar la protección de los consumidores a fin de proteger a los hogares contra préstamos abusivos y las políticas agresivas de venta de parte de los bancos.”

No se tuvo en cuenta

“Aumentar la función social de los regímenes de pensiones para proporcionar una jubilación decente, tanto en los fondos o cajas de pensiones como en la regulación de las inversiones.”

No se tuvo en cuenta

“Establecer un régimen internacional para imponer un impuesto a las operaciones financieras, cuyo producto podría ayudar a las instituciones financieras a respaldar objetivos sociales, tales como los fondos de pensiones.”

No se tuvo en cuenta

“Regular las transferencias del riesgo de crédito, derivados y futuros y hacer frente a la estructura oligopolística del sector de las agencias de calificación crediticia, inclusive mediante la creación de organismos públicos y el desarrollo de una calificación no financiera de la no sostenibilidad.”

Los reguladores y miembros de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV) deben regular las agencias de calificación crediticia a fin de evitar los conflictos de interés, proporcionan un mayor grado de información a los inversores y emisores, y diferencian las calificaciones para los productos complejos”; deben “fijar requerimientos de capital reforzados para las actividades de créditos estructurados y titulización de los bancos” e “acelerar los esfuerzos para reducir los riesgos sistémicos de las permutas contra impago (credit default swaps o CDS) y las transacciones con derivados fuera de mercados organizados (over the counter), insistir en que los participantes del mercado respalden plataformas de contratación electrónica para los contratos con CDS, impulsar la transparencia de los derivados OTC...”
(Medidas inmediatas para el 31/03/09)

“Regular las empresas de inversión privada, tales como los fondos especulativos (o de cobertura) y el capital riesgo.”

“Los órganos del sector privado que ya han desarrollado las mejores prácticas para fondos privados de capital y fondos de cobertura deben presentar propuestas para unificarlas en una norma. Los ministros de Finanzas deben evaluar la viabilidad de estas propuestas...”
(Medidas inmediatas para el 31/03/09)
“Un examen del alcance de la regulación financiera, con un especial énfasis en las instituciones, instrumentos y mercados que no están actualmente reguladas, y asegurar que se llevan a cabo las medidas para que todas las instituciones importantes del sistema estén debidamente reguladas.”
(Medidas a medio plazo)

“Luchar contra el arbitraje cautelar dentro de los grandes grupos financieros y entre las jurisdicciones.”

“Los supervisores deberían colaborar para establecer compañeros supervisores para todas las grandes instituciones financieras transnacionales.”
(Medidas inmediatas par el 31/03/09)

“Adoptar controles para limitar los comportamientos especulativos en los intercambios comerciales, incluidos los productos básicos y los mercados energéticos.”

No se tuvo en cuenta

“Frenar la tendencia al corto plazo de las empresas (1) mediante el fortalecimiento de la gobernanza y reglamentaciones fiscales respecto a los paquetes de compensación de los ejecutivos.”

“Las instituciones financieras deberían promocionar las acciones que sean necesarias, a través de un esfuerzo voluntario o una acción regulatoria, para evitar esquemas de compensación con recompensas excesivas para retornos a corto plazo o riesgos elevados”
“El FMI y el FSF ampliado y otros reguladores y órganos deberán desarrollar recomendaciones para atenuar las políticas procíclicas, incluyendo, bancos de capital y retribuciones de ejecutivos.”
(Medidas inmediatas par el 31/03/09)

“Frenar la tendencia al corto plazo de las empresas (2) mediante el fortalecimiento de la gobernanza y reglamentaciones fiscales respecto las responsabilidades del consejo de administración, la gestión del riesgo y la distribución de los beneficios de las empresas.”

“Los reguladores deberían desarrollar guían mejoradas para aumentar los refuerzos sobre las prácticas de control de riesgo bancario, en la línea de las mejores prácticas internacionales”
(Medidas inmediatas par el 31/03/09)

“Asimismo, se requieren medidas contundentes para detener la pérdida de ingresos fiscales [hacia] paraísos fiscales. [...] Para ello será necesario fortalecer el apoyo político para el trabajo de la OCDE en este ámbito.”

 

“Las autoridades nacionales y regionales deberían aplicar medidas nacionales e internacionales para proteger el sistema financiero global de las jurisdicciones con falta de cooperación y la falta de transparencia”;
“Las autoridades fiscales, centrándose en el trabajo de las principales organizaciones como la OCDE, deberá continuar con su esfuerzo de promoción de intercambio de información fiscal.”
(Medidas a medio plazo)



CONFEDERACIÓN SINDICAL INTERNACIONAL

CSI En Línea
199/211108

Crisis económica mundial: insuficiente Declaración del G20 - mejores
noticias de la OIT


Bruselas, 21 de noviembre de 2008: Aunque la primera reunión de los líderes del G20 sobre la crisis económica mundial ha establecido un mapa de ruta susceptible de crear un nuevo programa de regulación financiera, se ha quedado sin embargo corta en algunas de las principales esferas de preocupación, en particular con respecto al empujón fiscal inmediato que se requiere para abordar la inminente crisis global en el empleo, de acuerdo con la CSI. Aunque la declaración publicada a partir de la cumbre reconoce la necesidad de llevar a cabo medidas internacionales coordinadas, da pocos indicios sobre cómo emprenderlas.

"Es positivo el hecho de que los países del G20 se hayan reunido y hayan reconocido que los fallos cometidos en materia de reglamentación se encuentran en la raíz de la crisis. Sin embargo, no se han acercado ni de lejos al establecimiento de una base para la necesaria reforma radical de gobernanza en el mundo, y prácticamente han ignorado la inminente crisis de puestos de trabajo que va a afectar a los trabajadores de todos los rincones del planeta", dijo el Secretario General de la CSI, Guy Ryder.

Los sindicatos están buscando una descripción más concreta y convincente de las medidas que se han de tomar para abordar la crisis en el empleo, mediante el apoyo a puestos de trabajo e inversiones a corto plazo que proporcione un crecimiento sostenible a largo plazo. Además, aunque los gobiernos del G20 han reconocido la perspectiva de los impactos sumamente graves que la crisis tendrá en los países más pobres, no han hecho ninguna promesa en cuanto a incrementos en su Ayuda Oficial al Desarrollo (ODA), ni para siquiera respetar los previos compromisos de ODA ni ningún compromiso específico para incrementar los recursos de los bancos multilaterales de desarrollo. 

La Declaración y el Plan de Acción adjunto sí que proporcionan algunos detalles sobre "el fortalecimiento de las regulaciones", y los gobiernos del G20 han admitido que existen brechas en la regulación del sistema financiero mundial. El G20 se compromete a llevar a cabo "medidas inmediatas" a fin de que el opaco mundo de la bolsa de créditos cumpla con las normas básicas de contabilidad y transparencia, así como a presentar propuestas concretas para abordar el irresponsable endeudamiento y las remuneraciones de los ejecutivos, aspectos alojados en la raíz de la crisis. Se van a crear institutos de supervisión para prever expresamente las actividades de los grandes grupos financieros transnacionales. El G20 también prometió hacer hincapié en "instituciones, instrumentos y mercados que actualmente carezcan de regulación" pero parar en seco específicamente a los denominados fondos especulativos de cobertura y los grupos privados de equidad. Sin embargo, resulta muy preocupante la falta de consideración por las familias trabajadoras que han sufrido el abuso de préstamos usureros y políticas de venta agresivas por parte de los bancos.

"Está por ver si las palabras del G20 se transformarán en acciones. Las expectativas son elevadas. Hace falta una revisión fundamental del sistema financiero mundial que cubra las necesidades de la economía real", dijo John Evans, Secretario General de la Comisión Sindical Consultiva (CSC) ante la OCDE.

La declaración del G20 guarda silencio respecto a la necesidad fundamental de que el Fondo Monetario Internacional reforme sus políticas de préstamo, abandonando las condiciones de austeridad del pasado y adoptando una"condicionalidad positiva", que ayude a los países a restablecer el crecimiento a corto plazo, la distribución justa de los costos y beneficios y la sostenibilidad a largo plazo. Es necesaria una reforma parecida en las políticas del Banco Mundial y demás organismos financieros multilaterales.

De especial preocupación resulta también el hecho de que no haya reconocimiento alguno por parte del G20 respecto a la necesidad de otorgar a los sindicatos, a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y a otros actores clave un lugar en la mesa de las negociaciones llevadas a cabo hasta y más allá de la próxima reunión del G20 sobre la crisis. En Washington, los gobiernos acordaron reunirse de nuevo antes de finales de abril de 2009.

"Los puestos de trabajo son el centro de toda la cuestión relacionada con la estimulación de la economía mundial y la nueva arquitectura económica global
que ha de ser creada. Mientras el G20 ha fracasado visiblemente a la hora de reconocer esto, la OIT ha demostrado en su reunión del Consejo de Administración esta semana que está preparada para responder al reto, y el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon ha aprobado su papel clave", dijo Ryder.

En un discurso dirigido al Consejo de Administración de la OIT, el 19 de noviembre, Ban subrayó la necesidad de que los gobiernos respondan a sus compromisos de ayuda internacional, y de "centrarse en proyectos de mano de obra intensiva que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero". También señaló el papel de la OIT, declarando que "el Programa de Trabajo Decente de la OIT llega realmente al centro de la vida y aspiraciones de las personas. En su trabajo cotidiano, esta organización reúne a empleadores, trabajadores y ministerios del gobierno para ultimar consensos y solucionar problemas. Vamos a necesitar este tipo de asociación y este tipo de enfoque práctico para atravesar estos tiempos difíciles."

El 18 de noviembre, el Primer Ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero dijo en la reunión de la OIT: "Defiendo el diálogo social como el modelo para guiar a la Unión Europea y a la globalización en general. Me gustaría proponerlo como modelo para el proceso de reforma que se inició este fin de semana en la reunión del G20".

El Secretario General de la OCDE, Ángel Gurría, también se centró en la necesidad de una mejor colaboración entre las organizaciones internacionales, incluidas la OIT y la OCDE. Advirtiendo que la crisis financiera se está transformando rápidamente en una crisis social y económica, dijo en la reunión de la OIT que "la globalización sólo puede funcionar para beneficio de todos si lo hacemos bien a nivel de la dimensión social".

Juan Somavia, Director General de la OIT, hizo eco de estos sentimientos declarando que la OIT "debe jugar su papel dentro de un sistema de la ONU fuerte y receptivo, inclusive los organismos de Bretton Woods, la Organización Mundial del Comercio y la OCDE".

"Hacemos un llamamiento al G20 y los demás gobiernos para que presten atención al mensaje claro que han expresado en la OIT líderes que comprenden el papel clave del diálogo social y la necesidad de implicar al movimiento sindical en el proceso de situar la economía mundial por buen camino y de asegurar su regulación adecuada", concluyó Ryder.



 

 

Noticias sobre la crisis financiera y la situación marítima

La mano sindical mece la cuna de las líneas marítimas

El capítulo local de las navieras danesas, alemanas, francesas, japonesas o de cualquiera sea su origen tiene el lastre de operar bajo condicionamiento sindical y entrenamiento "argentino" para "el juego de la crisis global". En realidad, en el medio local hay una genial capacidad de anticiparse a la crisis.
Mucho antes de que la caída de grandes bancos de inversión en marcara en la línea de tiempo el inicio de una nueva hecatombe financiera primero, económica después, el Gobierno ya había largado la entrada en calor.
Con el conflicto del campo como telón de fondo, el echó mano a las exportaciones de leche, carne y trigo y paralizó los embarques. Luego hizo otro tanto con las importaciones: para proteger a los fabricantes de medias y a los ensambladores electrónicos tosió compulsivamente valores criterio para desalentar las compras.
Este entrenamiento comenzó a intensificarse con un nuevo personal trainer : los sindicatos. No más indirectas, todo acción directa.
El SUPA y el SOMU, en distintos ámbitos, con distintos reclamos, y con un campo de influencia que a priori parecía poco trascendente, son manos que mecen los barcos.
Por el conflicto del primero en Puerto Nuevo, la más irracional advertencia trascendió en medios digitales especializados: la amenaza de estatización de los puertos. "Si no están en condiciones de garantizar la operación portuaria, abandonen la concesión", habría dicho el más kirchnerista de los funcionarios.
El segundo de los sindicatos (en conflicto con pesqueras de Mar del Plata) insiste con un peligroso ejercicio de elongación: tensar el músculo del transporte impidiéndole operar. Su titular, Enrique Suárez, en carácter de representante de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) solicitó de forma "urgente" copia de los manifiestos de carga de todos los buques portacontenedores que operaron desde Buenos Aires hasta Bahía Blanca la semana última, negando el remolque hasta que no presenten lo exigido.
Es doblemente doloroso el desgarro en un entrenamiento.
18/11/08
LA NACION

 

 

En la cuenta regresiva: para el comercio mundial ya nada será igual en 2009

FotoRestricciones crediticias, desaceleración del consumo y precios bajos para las commodities conforman un cóctel letal para las exportaciones e importaciones en todo el planeta. Raúl Ochoa, experto en Comercio Internacional, traza un análisis a fondo sobre el precio que pagará la Argentina.
En la cuenta regresiva: para el comercio mundial ya nada será igual en 2009
En un reportaje muy reciente concedido por Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), a Valor Económico de Brasil, señalaba: “Estamos en una recesión extremadamente severa, de una amplitud hasta ahora nunca vista y de la cual no sabemos cuanto tiempo va a durar”.
“Es una crisis global, y mucho va a depender de la calidad de respuesta de las políticas públicas y de su coordinación entre los países para amortiguar sus consecuencias”, agregó.
Su diagnóstico plantea una severa contracción del comercio mundial para el año 2009, basado en las estimaciones de crecimiento del FMI del producto bruto global que señala 0 o negativo para los países desarrollados y 6% -en revisión a la baja- para los emergentes, pero que dada la importancia que tiene el comercio exterior de esos países con las economías desarrolladas, su impacto contractivo puede ser aún más fuerte.
En cierta forma se pueden visualizar los grandes flujos de comercio actuales, como de los países de nueva industrialización –China, India y otros del sudeste asiático, Brasil y México en menor proporción –hacia los países desarrollados y otros emergentes de menor industrialización y/o productores de commodities de diverso tipo incluidos los petroleros. Esos países son de menor desarrollo relativo hacia los desarrollados, pero en los últimos años -2003 en adelante–  tuvieron crecientes embarques hacia los países de reciente industrialización, que son en términos cuantitativos y cualitativos los que más han demandado agregadamente petróleo, minerales, productos agrícolas, acero, aluminio y diversos materiales para infraestructura y construcción.
En otras palabras, si bien el “comprador mundial de última instancia” 2003-2008 a nivel global fue Estados Unidos (cliente del 16% de las importaciones mundiales con sólo el 9% de las exportaciones totales), lo cierto es que esto benefició a los nuevos emergentes industrializados proveedores petroleros; para el resto de los países en desarrollo, incluìda la Argentina, el aumento de su demanda fue de China, India, sudeste asiático e inclusive África, pues como decía el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, los precios de los productos agrícolas aumentan porque hay más consumidores saliendo de la pobreza. (Esto antes que los precios se fueran a valores estratosféricos en los primeros siete meses del 2008 para luego caer en picada).
La crisis financiera, cuya fase crítica aún no ha terminado, ya está pegando fuertemente sobre la economía real, pues una de sus consecuencias más nefastas es la contracción del crédito. Y como en el comercio internacional el 84% de las operaciones lo requieren, su impacto se hace sentir, limitando operaciones ya sea por imposibilidad de obtenerlo o porque su costo hace inviable determinadas operaciones.
¿Cómo están reaccionando diversos países frente a esta situación recesiva y simultáneamente contractiva en materia de crédito internacional? En los casos de fuertes productores de commodities la mayoría de ellos está dejando deslizar sus monedas –depreciándolas– frente al dólar, para que los productores tengan mayor ingreso en moneda local, haciendo el movimiento inverso al que realizaran hasta mediados de 2008, cuando los precios de las commodities subían en dólares y, por lo tanto, apreciaban sus monedas locales y de paso combatían las tendencias inflacionarias efecto de dichos aumentos. Esto claramente se observa en dos casos cercanos: Brasil y Chile.
En el caso brasileño, además de esta estrategia de búsqueda de un nuevo piso de relación cambiaria, la preocupación instalada es con referencia al problema del crédito externo que le afecta fuertemente, ya que solamente las líneas de financiamiento para los ACC y ACE –prefinanciaciones– representan unos 35.000 millones de dólares rotativos. En este sentido, ha habido y hay una intervención permanente del Banco Central para ofrecer en licitaciones semanales miles de millones de dólares, con cláusula de recompra a plazo, contra garantías de operaciones comerciales que tienen los bancos de sus clientes.
Es interesante señalar que dentro de este panorama, Brasil ha recibido 30.000 millones de dólares directamente de la FED para cubrir eventuales problemas de liquidez y que por otra parte siguen apostando fuertemente a la apertura comercial y la negociación multilateral tal como fuera trazado en su momento en el PDP de mayo y la EBE del mes de setiembre. Al respecto la propuesta de Brasil en la reunión del G-20 será que dada la situación internacional y para evitar medidas proteccionistas, se trate de cerrar la Ronda Doha, a sabiendas de las dificultades que ello implica por el cambio de administración norteamericana.
De todas formas hay clara conciencia que las condiciones para el año 2009 serán completamente diferentes a las verificadas en los años 2003-2007: Nada será igual para ese año.
Es en este sentido que analizando qué puede pasar con el comercio exterior de nuestro país resulta conveniente hacer las siguientes reflexiones previas:
* Las cifras que se van a alcanzar en dólares de nuestras exportaciones e importaciones en el año 2008 corresponden fundamentalmente a precios excepcionales de las primeras y términos de intercambio muy favorables, poco repetibles por lo menos en el futuro inmediato. Las importaciones también crecieron fuertemente por componente precio –bienes intermedios y combustibles– pero también por volumen casi 24 %.
* Las cifras que se proyectan para el 2009 (ver cuadro) “desinflan” los precios que rigieron hasta julio en las exportaciones agrícolas y hasta agosto en combustibles; también contemplan las caídas previsibles de volumen en trigo, maíz y girasol. Los precios base tomados son u$s350 para la soja; u$s240 para trigo y u$s170 para el maíz; son buenos precios pero no para aplicar derechos de exportaciones del 35% y muy probablemente deberán estudiarse retenciones diferenciales por región, para evitar males mayores. Se mantienen los valores de exportación alcanzados por otros MOA, se disminuyen un 10% las expo MOI aunque el cálculo puede pecar de optimista visto lo significativo de los embarques de vehículos y sus partes (31% del total) y que depende en gran parte de la demanda brasileña y de otros países de la región. Todo ello implica una disminución del 16,2% de las exportaciones 2009 sobre 2008: 4% de merma de cantidad y 12% de precios.
* Las importaciones son, en el análisis efectuado, las que reciben un ajuste mayor y ello obedece, primero, a que el ritmo de aumento del 2008 no se sostiene en una etapa de escaso o nulo crecimiento económico y, en segundo término, que las expectativas, unido a la falta de crédito para las operaciones, disminuirá las importaciones de bienes de capital y sus partes así como las de vehículos para pasajeros. En bienes intermedios se “desinflan” los precios que estaban subiendo a un ritmo del 30 % y se reduce parte del consumo por menor actividad; similar criterio se aplicó a combustibles y energía donde la reducción va vía precios y se mantiene la cantidad. En esta hipótesis las importaciones disminuyen en valor 2009 sobre 2008 un 21,0% : 15% por cantidad y 5% por precio.
Resumiendo, la contracción del comercio exterior argentino resulta de una combinación de menores precios de exportación y de importación, que dado el peso de las commodities agrícolas implica una pérdida de valor de 8.400 millones de dólares comparando 2009 con 2008 solamente en ese rubro y de 3.400 millones más en el resto de los componentes de nuestros embarques.
Pero es en las importaciones donde se observará con mayor nitidez el impacto del menor nivel de actividad económica interna, el cambio de expectativas ya operado en los segmentos de la población con capacidad de gasto y crédito y la ausencia de crédito externo aspecto central para un país que es importador neto de bienes de capital, sus partes, de insumos intermedios y de bienes de consumo durables incluido vehículos automotores.
Por lo tanto, contrariamente a lo que se supone, el problema no es de balanza comercial, porque no hay “avalancha de importaciones” cuando la economía se encamina hacia la recesión, sí lo que puede haber (de no implementarse cambios en la política comercial externa, pasando de derechos de exportación a reembolsos y de movilizar las reservas de BCRA para ayudar en materia crediticia en vez de sostener una moneda local que actualmente luce apreciada), caídas mas fuertes en los embarques proyectados en esta nota para el año 2009.
Por Raúl Ochoa
www.raulochoa.com.ar
Especial para iProfesional.com
14/11/08
INFOBAE

 

 

 

PAIS POR UNA MAYOR PROTECCIÓN A LA MANO DE OBRA
Buscan se apruebe el Convenio sobre Trabajo Portuario

El diputado nacional de Chubut Mario Pais junto con Juan Dante González presentaron un Proyecto de Ley que promueve la aprobación del Convenio Nº 137 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), tendiente a estimular el aseguramiento de empleo permanente de los trabajadores portuarios en el territorio nacional.

Sobre el particular, el legislador chubutense manifestó “este Convenio, promueve, en los países que lo ratifiquen, la generación de políticas tendientes a resguardar a los trabajadores portuarios de la precarización en el empleo, para que, por un lado se contemplen los avances en la actividad portuaria en cuanto al manipuleo de cargas y descargas y por el otro la necesidad de regular protectoriamente este trabajo”.

En los fundamentos del proyecto se destaca que la iniciativa parlamentaria tiene por objeto corregir aquellas distorsiones generadas por la flexibilización llevada a cabo en la década pasada, en la que la actividad portuaria fue especialmente afectada con una desregulación que lesionó a miles de trabajadores que de por sí se desempeñaban en una actividad con niveles de ocupación no permanente.

El diputado Pais subrayó, entre otros beneficios que aporta este convenio, que “constituye un instrumento para complementar la labor iniciada por los gremios, en especial por la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FEMPINRA), ya que establece un mecanismo de consulta para las organizaciones de empleadores y de trabajadores, para determinar los alcances del trabajo portuario, teniendo en cuenta los nuevos métodos de manipulación de carga y las especializaciones de la actividad portuaria, a la vez que se establece sea la política nacional la que estimule a las partes interesadas a que para propender al empleo permanente o en su defecto, asegurar períodos mínimos de empleo o ingresos mínimos cuya amplitud e índole dependerán de la situación económica y social del país y del puerto de que se trate".

“Sabemos que este sector ha sido brutalmente hostigado por la política neoliberal de los noventa, que merced al Decreto 817/92 ha hecho tabla rasa con más de 60 convenios y otros instrumentos colectivos del sector a través de la desregulación de las normas laborales”, señaló Pais.

Para concluir, el diputado chubutense indicó que “sin duda la incorporación en nuestra legislación nacional del presente Convenio Internacional del Trabajo y su desarrollo en las prácticas y en la reglamentación respectiva implicará un avance en la dignificación del trabajo portuario argentino, donde el trabajo no registrado, la falta de condiciones de seguridad y salud y la tercerización salvaje siguen ocupando un lugar preponderante a pesar del esfuerzo de las organizaciones sindicales”.
 
El Diputado Nacional Mario Pais es el Presidente de la comisión de intereses Marítimos del Congreso Nacional.


Fuente: Pesca y Puertos

 





 

 

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